Hasta El Último Hombre

hastahombreTus ideales ante que la muerte. Diez años han pasado para que Mel Gibson nos vuelva a deslumbrar como director y, lo que más miedo daba era si realmente la espera hubiese valido la pena. Definitivamente, ha vuelto por la puerta más grande.

Esta película tiene dos partes: una primera para explicar, desde un punto de vista antibelicista, la historia de Desmond Doss, un joven que se alistó al ejército de Estados Unidos para salvar vidas, no matarlas y seguir con sus ideales religiosos. La segunda parte se dedica a explicar la batalla de Okinawa de la Guerra del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. Gibson tiene dos frentes con los que debe demostrar que es hábil, sabio e inteligente dirigiendo -no sólo actuando- y, como muchos sabemos, jugar a dos frentes pueden ser peligrosos, pero él consigue hacerlo excelentemente.

Con una apabullante actuación de Andrew Garfield -directo a los Oscar-, un guión trabajado y correcto -frases memorables-, una ambientación adecuada, una fotografía sobresaliente que cada plano es importante, unos efectos creíbles y un increíble ritmo que coje la película para que 131 minutos te pasen volando y los goces como nunca lo has hecho, tenemos delante un film bélico mayúsculo, necesario y con muchas ganas no solo de mostrar el horror de la guerra sino hacer pensar al espectador. Sin embargo, no me termina de gustar su final, el trato hacia los japoneses y el uso de banda sonora durante el conflicto, entre otros aspectos, pero en ningún momento le quita mérito a todo lo demás.

La primera parte es totalmente antibélica porque Desmond no quiere coger una arma y quiere ir a la guerra sin tocar ni una porque su religión le prohíbe matar. Con esta premisa, la cinta trata temas como quién es normal y quién está loco, la ética de cada uno y los ideales que uno debe mantener pese a que haya guerra. También quiere enseñar cómo servir para tu país en una guerra anterior y por el simple hecho de haber cambiado de color el uniforme ya no tiene la misma superioridad, quién manda más en una guerra y como una ley puede hacerlo cambiar todo, entre otros aspectos muy valiosos.

Sin duda, ‘Hasta el último hombre’ bebe de películas como ‘La Chaqueta Metálica’, ‘Salvar al Soldado Ryan’ o ‘El sargento York’ y podríamos ascenderla al mismo escalón que todas estas porque, en definitiva, es una obra brillante, ejecutada de la mejor forma y con momentos de todo -preparación militar, guerra, muertes, hospitalidad, heroicidad- para que no solo la disfrutes si no la vivas y pienses en ella durante mucho tiempo. Gracias Mel Gibson para hacer una creación de esta magnitudes y no decaer.

Lo mejor: Andrew Garfield y toda la profunda reflexión que tiene detrás.

Lo peor: puede parecer que hace publicidad bíblica, tiene algunas irregularidades, su epílogo.

Nota: 9/10

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1898: los últimos de Filipinas

1898El patriotismo español. En 1945, el director Antonio Román presentó la primera película sobre este episodio negro de la Historia de España y, 71 años después, Salvador Calvo vuelve a explicar ese momento desde un punto de vista antibelicista con una propaganda contraria a la de Román. Para ello, reúne a actores veteranos como Luis Tosar o Javier Gutiérrez con actores jóvenes cada vez más presentes en la gran pantalla como Patrick Criado, Álvaro Cervantes o Miguel Herrán que todos juntos interpretan sus papeles a la perfección.

Con una banda sonora épica y unos diálogo correctos, el director nos transporta en este viaje a Filipinas -gracias a una fotografía excelente- en el cual podemos encontrar elementos típicos en cintas de este género como la guerra, la sangre, las muertes y la miseria -bien representados- y, además, la constante pregunta que hace cuestionar al espectador de si realmente están luchando por algo o simplemente hacen durar una guerra innecesaria por puro orgullo español.

Según mi opinión, el carácter antibelicista podría haberse desarrollado más y, en ocasiones, se dedican más a explotar el personaje de Javier Gutiérrez como el malo y más patriota de los soldados. No obstante, se agradece que entretenga, sea visualmente atractiva, puedas seguir el hilo sin problemas y, en definitiva, haga plantear algunas polémicas al propio espectador.

Ya era hora que hubiese una película que cuestionase el Imperio español en su guerra en las colonias.

Lo mejor: la fotografía, sus actuaciones y el coraje que tiene para criticar el momento.

Lo peor: algunos errores que puede tener.

Nota: 7’5/10

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