“A mi tampoco me gustaría tener un hijo como yo, pero sí me gustaría tener un padre como tú”. Esta es la frase que resume la película de Javier Fesser sobre un entrenador de baloncesto con prejuicios que debe hacerse cargo de un equipo de discapacitados intelectuales.
Después de hacer Mortadelo y Filemón, Fesser regresa a la gran pantalla con una comedia dramática sobre una situación cotidiana que plantea interesantes debates como, por ejemplo, sobre lo que es normal. Además, acompaña al espectador durante 124 minutos sin hacerse larga ni pesada, siempre manteniendo el interés por saber cómo evoluciona el personaje de Marco, magníficamente bien interpretado por Javier Gutiérrez.
Hay que decir que, nada más empezar la película ya sabes qué pasará y, toda ella es bastante predecible. No deja de ser un drama típico sobre un tema actual con el que muchos se pueden identificar, por lo que no juega con el factor sorpresa. Aun así, el carisma y el esfuerzo de todos los integrantes del film hacen que, como drama nos de momentos verdaderamente emotivos y, como comedia nos regala instantes para enmarcar.
Javier Fesser logra hacer una película completa que no deja indiferente y que obliga a pensar sobre los pensamientos que tenemos acerca de determinadas personas sin antes conocerlas.
Lo bueno: la ternura que desprende cada personaje sin caer en el dramatismo extremo.
Lo malo: la historia de amor parece añadida con calzador.
Nota: 8/10
Distribuida por Universal Pictures Estreno en 286 cines
Vivir, mirar y escuchar. Tres palabras que definen la película de Manuel Martín Cuenca, adaptación de la novela de Javier Cercas “El Móvil”. El argumento, perfectamente bien explicado, relata la vida de Álvaro, un hombre que decide escribir una novela, con ciertas dificultades, sobre sus vecinos.
El patriotismo español. En 1945, el director Antonio Román presentó la primera película sobre este episodio negro de la Historia de España y, 71 años después, Salvador Calvo vuelve a explicar ese momento desde un punto de vista antibelicista con una propaganda contraria a la de Román. Para ello, reúne a actores veteranos como Luis Tosar o Javier Gutiérrez con actores jóvenes cada vez más presentes en la gran pantalla como Patrick Criado, Álvaro Cervantes o Miguel Herrán que todos juntos interpretan sus papeles a la perfección.