Black Panther

La monarquía de Wakanda gobierna Marvel. La película de Ryan Coogler es la primera que estrena la compañía de Marvel en España este 2018 y, avanzamos que empieza con buen pie.

El director de ‘Creed. La Leyenda de Rocky’ deja el boxeo para adentrarse en el mundo de Wakanda, una región aislada de África tecnológicamente avanzada, y centrarse en el personaje de T’Challa, quien es proclamado rey hasta que empiece una lucha familiar por el trono. Y es aquí cuando es pertinente dejar claro que Chadwick Boseman demuestra ser buen actor y hace creíble su personaje, al igual que el resto de personajes, todos correctos a nivel interpretativo.

Por lo que se refiere a nivel argumental, la película no se desmarca a la hora de contar la historia, en comparación con otras cintas de Marvel, pero relata bien los hechos y sumerge adecuadamente al espectador en esta nueva saga. Hay que valorar que tiene que explicar unos aspectos familiares, propio de las historias de las monarquías, y lo hace acertadamente, sin que el espectador se pierde en ese árbol genealógico.

Otros aspectos remarcables son su poderosa fotografía visual, que te va llevando por el hilo argumental, y sus escenas de acción, que son pocas, pero bien aprovechadas. También su entretenimiento asegurado en los 134 minutos que compagina muy bien historia-acción, y los posibles mensajes o referencias a la defensa de la cultura afroamericana y elementos de debate “monárquico-histórico”.

‘Black Panther’ inicia la historia de Wakanda para poder gobernar Marvel y permitir que su rey, la pantera, pueda cazar al preciado público que de bien seguro no saldrá insastifecho de esta aventura.

Lo bueno: la importancia de los personajes secundarios.

Lo malo: que se repitan las mismas fórmulas y algún elemento poco creíble que no la hacen redonda.

Nota: 7/10

Distribuida por Walt Disney España
Estreno en 349 cines

La Guerra del Planeta de los Simios

Un capítulo más. Matt Reeves nos trae lo que parece ser la última película sobre el origen del planeta presentado en 1968 y cabe destacar que ha sido el final más flojo que nos podían ofrecer.

Para empezar, el film tiene una duración de 140 minutos, que llegan a ser excesivos, de los cuales 40 podrían suprimirse. Esta película se nos planteaba en un principio como el desenlace definitivo, presentando la guerra y su respectivo final y lo que realmente obtenemos es un argumento venido a menos. La historia nos muestra el conflicto originado en la segunda entrega entre humanos y simios, pero conforme avanza la película, ésta se pierde y acaba llegando a un conflicto moral puramente individualista donde realmente no se soluciona nada del problema que está sufriendo el planeta. Otro punto a destacar es la excesiva visión que nos muestran sobre el bando de los primates, haciendo que más de la mitad de la película transcurra en lenguaje de signos con sus respectivos subtítulos, lo que hace que el espectador pierda la atención en lo que está viendo.

Por otra parte, la película nos plantea puntos positivos, deleitándonos con unos efectos especiales realmente buenos, y sobretodo una caracterización de los simios sublime. El largometraje hace continuas referencias a otras películas que hará sacar más de una sonrisa al espectador, pero también mostrará sus sombras con más de un error que salta a la vista. Un hecho que me agradó, fue la introducción del personaje “Mono Malo”, interpretado por Steve Zahn, que da el toque de humor que se ha echado de menos en las anteriores entregas.

Lo bueno: el toque de humor que consiguen darle, los dilemas morales que plantea y sus espectaculares efectos especiales.

Lo malo: se pierden buscando destacar el mismo dilema moral durante 140 minutos, su excesiva duración y su sinopsis, que se asemeja a una aventura más en vez de un final de una saga.

Nota: 5’5/10

Escrita por Oriol Berbel

Distribuida por 20th Century Fox
Estreno en 396 cines