El Corredor del Laberinto: Las Pruebas

El_corredor_del_laberinto_Las_pruebas-944377647-largeDe más a menos. La segunda entrega de la saga dirigida por Wes Ball cambia de estilo en comparación con la primera y se vuelve una típica película de adolescentes en un mundo distópico.

En esta parte encontramos momentos de tensión, lacrimógenos bastante forzados, de emoción exagerada, de acción con elementos incoherentes y una manera de explicar el argumento sin gancho ni ganas de entretener. Totalmente aburrida.

Sin embargo, lo positivo que tiene el film son sus buenas y creíbles actuaciones, destacando por encima de todo a Dylan O’Brian. Otros aspectos como la banda sonora o los efectos especiales apoyan el formato que adquiere esta secuela de producto comercial, épico y para un publico ‘teen’ poco exigente, pero es decepcionante.

Lo bueno: que en algunos momentos crea interés en el espectador.

Lo malo: que no se haya seguido el formato de la primera y que haya una tercera parte.

Nota: 4/10

El Corredor del Laberinto

Descifrando el laberinto. En 2014 se inició una saga prometedora que adapta los libros de James Dashner y está dirigida por Wes Ball. Esta primera entrega nos adentra en un futuro distópico donde se han encerrado en laberintos a jóvenes que hacen lo posible para encontrar una salida. En él tienen que buscarse la vida para sobrevivir hasta que la llegada de Thomas hará cambiar el sentido de todo.

Con esta premisa de argumento que nos recuerda al mítico ‘Mito de la Caverna’ del filosofo Platón o a ‘La Isla’ de Michael Bay, el espectador entra en una historia interesante, original y curiosa que invita a descifrar, junto a los chicos, el porqué están ahí dentro. Desde el principio que te obliga hacerte preguntas, a seguir a los personajes, a pensar en qué pueden hacer y cómo tienen que hacerlo, y todo esto gracias a un buen diálogo y un entretenimiento constante.

La duración del film ayuda a mantenerse atento pues en tan solo 113 minutos logran coger al espectador y hacerlo partícipe de la acción. Esto nos lleva a valorar sus aspectos técnicos porque cuenta con una banda sonora que enfatiza las imágenes y el peligro, unos momentos de acción trepidante buenísimos y bien controlados, unas adecuadas interpretaciones y un guión que hace estar atento y crear intriga.

Así pues, este inicio de saga promete desmarcarse de las típicas películas ‘teen’ comerciales contando con elementos convencionales, pero de otros que elevan a una buena cinta de aventuras.

Lo bueno: su inspirador y prometedor argumento, y la acción.

Lo malo: algunos momentos se les van de las manos y se convierte en un producto comercial más.

Nota: 8/10