Viaje al Cuarto de una Madre

“Viaje al Cuarto de una Madre” es un sincero y magistral homenaje a las relaciones maternofiliales hecho con mucha delicadeza, simplicidad y amor. Un debut sobresaliente.

Título original: Viaje al Cuarto de una Madre
Dirección: Celia Rico
Guión: Celia Rico
Fotografía: Santiago Racaj
Reparto: Anna Castillo, Lola Dueñas, Pedro Casablanc, Adelfa Calvo, Marisol Membrillo, Susana Abaitua, Ana Mena, Silvia Casanova, Maika Barroso, Noemí Hopper
Fecha de estreno: 05/10/2018
País: España. Duración: 94′. Género: Drama.
Distribución: Alfa Pictures. Cines: 29. Trailer

Sinopsis: explica la historia de Estrella y Leonor, madre e hija que viven en un pequeño pueblo y llevan una vida rutinaria hasta que Leonor decida irse a trabajar a Londres. Esto hará que su madre se preocupe y ambas tendrán que mantener vivo el lazo maternofilial que las une.

Celia Rico, la directora, debuta con este drama íntimo sobre un tema muy actual: alejarse de la familia para irse a trabajar al extranjero. Y esto lo hace desde las dos perspectivas de las protagonistas, ambas maravillosamente actuada por Lola Dueñas y Anna Castillo. Desde el inicio que hacen creíbles sus papeles y el espectador conecta con ellas. Empatía y sensibilidad.

La película podría pecar por tener un ritmo lento y planos largos, pero en ningún momento se hace pesada o aburrida, al contrario. La directora logra escribir un guión activo que, en todo momento, sucede algo o puede el público sacar alguna reflexión. Un debut fascinante que quizás no transmite curiosidad, pero que al descubrirlo te llevas una pequeña y grande joya al recuerdo.

Lo bueno: la importancia del brasero.
Lo malo: quedarse en la superficie y no ahondar más allá en el argumento.

Nota: 9/10

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Zama

La sensualidad de lo exótico. La directora Lucrecia Martel nos trae una historia ambientada en el siglo XVII, y adaptada del libro de Antonio di Benedetto, sobre el personaje de Don Diego de Zama, un encomendero y funcionario asentado en Asunción que lucha para que les sean reconocidos sus méritos y poder vivir en Buenos Aires.

Desde el primer minuto de metraje, de los 115 que tiene, nos sitúa en un lugar exótico y cálido, y no lo digo solo por su bella fotografía sino por sus efectos musicales, pues como espectador te sientes como si estuvieras en el mismo sitio que el protagonista. A partir de aquí, nos adentramos en un drama de época en medio de los antiguos territorios de la Corona Hispánica y el actual Paraguay, siguiendo al personaje de Diego de Zama y sus quehaceres, con el que empatizas gracias a Daniel Giménez Cacho. El actor hace suyo el papel de protagonista y lo dota de sentimiento, carisma y personalidad para hacernos ser partícipes de las tradiciones y costumbres de ese momento.

La sofisticada película de Martel quiere dar sensualidad a todas las imágenes y detalles que muestra la cámara y es el gran logro porque cuida cada instante, sonido, voz y acción. Sin embargo, lo que hace difícil el aguante personal por este viaje es su excesiva duración y su lentísimo e irritante ritmo que, es cierto que está hecho con la intención de hacer un film sensitivo, pero eso puede apartar al público, incluso el más exigente.

Lo bueno: Daniel Giménez Cacho y la capacidad para observarte.

Lo malo: que su ritmo y metraje produzcan rechazo y aburrimiento a la hora de verla.

Nota: 7/10

Distribuida por BTeam Pictures
Estreno en 16 cines