• Verano 1993

    Inocencia e ilusión. Dos conceptos que invaden al espectador mientras gozan de una película emotiva y dura al mismo tiempo como es la ópera prima de Carla Simón. La joven barcelonina se vuelve a poner detrás de las cámaras después de cinco cortometrajes para contarnos la historia de Frida, una niña que deberá adaptarse a un nuevo entorno tras la repentina muerte de su madre. Si partimos desde la base que forma este film vemos una película sencilla, con una historia normal y cotidiana y sin pretensiones de ser lacrimógena o lo que se conoce por un ‘dramón’. El carisma y la naturalidad con la que trata el tema de…