Las armas de Chastain. El director John Madden deja su Hotel Marigold para pasarse al drama político sobre los ‘lobbies’ armamentísticos y la lucha contra la competencia. Jessica Chastain es la encargada de llevar todo el peso de la película como Elizabeth Sloane en un personaje complejo, ambicioso, decidido y capaz de plantar cara a un oponente muy poderoso.
El film cuenta con una brillante interpretación de Chastain, un diálogo perfecto aunque algo técnico y complicado, un ritmo trepidante y movido que deja sin respirar siguiendo a la protagonista y una gran historia original que nos adentra en el mundo empresarial armamentístico y nos deja algún que otro mensaje para reflexionar y algunas frases memorables.
El único inconveniente es que como espectador puedes perderte en la historia y realmente tiene que interesarte el tema que trata, pero todo el conjunto de la película ya se encargan de que salgas del cine satisfecho y pensando que has visto una grandísima película.
Lo bueno: Jessica Chastain.
Lo malo: es difícil perderse en el argumento.