• Objetivo: Londres

    Un objetivo maximizado. En comparación con “Objetivo: Casa Blanca”, esta entrega dirigida por Babak Najafi quiere conseguir que todos los ingredientes de una películas de acción sean más y mejor. Más intriga, más efectos, más disparos, más acción, más argumento, más muertes, más oscuridad, etc. Lo único que logra es hacer una película típica y previsible de este género con unas interpretaciones mejorables -Morgan Freeman se salva por algunas frases- y estar muy por debajo de su predecesora. El factor de la oscuridad intenta crearte intriga, pero rápidamente sabes qué pasará. Y, a esto, le sumamos algunos errores y alguna escenas sin utilidad nos queda una película que solo se goza…