El Huevo del Dinosaurio (Öndög)

‘El Huevo del Dinosaurio (Öndög)’ es toda una experiencia cinematográfica difícil de olvidar, para bien y para mal.

Título original: Öndög
Dirección: Wang Quan’an
Guion: Wang Quan’an
Fotografía: Aymerick Pilarski
Reparto: Dulamjav Enkhtaivan, Aorigeletu, Norovsambuu, Gangtemuer Arild
Fecha de estreno: 14/02/2020
País: Mongolia. Duración: 100′. Género: Drama.
Distribución: Caramel Films. Cines: 14. Tráiler.

Sinopsis: explica la historia de una mujer hallada muerta en la estepa de Mongolia. Durante una noche, un policía joven e inexperto tiene que custodiar la escena del crimen mientras es ayudado por una pastora lugareña que, al mismo tiempo, debe protegerle a él y al cadáver.

Poco cine mongol llega a España y poco acaba sobreviviendo más de una o dos semanas en cartelera, puesto que suelen ser proyectos difíciles de ver o no para cualquier espectador. El caso de El Huevo del Dinosaurio o Öndög no es menos porque toda una experiencia cinematográfica y una obra de arte en cuanto al aspecto técnico, pero un drama cómico y lento que puede llegar a ser insoportable y dividir al espectador. Eso sí: no es una película fácil de olvidar, ya sea para bien o para mal.

Quan’an, autor de La Boda de Tuya o Separados, Juntos vuelve a España tras ganar la Espiga de Oro en el pasado Festival de Valladolid para presentar un trabajo experimental o muy diferente a lo que estamos acostumbrados. Esta película explica una historia curiosa y original con un tono cómico que, una vez empezada, se desconoce cómo puede terminar aunque sí es recomendable quedarse hasta el final. Quan’an y su equipo técnico hace un gran trabajo en su puesta en escena porque, sin duda, la fotografía es lo mejor del film, consiguiendo planos que pueden ser auténticas obras de arte. Además, el argumento está repleto de giros argumentales y toques de humor negro que ayudan a estar dentro de la trama y a crear interés por saber qué pasará con el cadáver, pero el ritmo es lentísimo y acaba siendo interminable con muchas escenas en las que no sucede nada.

Así pues, el film de Wang Quan’an es toda una experiencia cinematográfica y una obra de arte en cuanto al aspecto técnico, pero un drama cómico y lento que puede llegar a ser insoportable y dividir al espectador.

Lo bueno: la fotografía  y que es inolvidable.
Lo malo: la experiencia puede ser traumática como en este caso.

Nota: 5’5/10

Película vista durante el Festival de Berlín. Consulta la cobertura aquí.

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