La Guerra de las Corrientes

‘La Guerra de las Corrientes’ tiene una fallida ejecución y explicación de los acontecimientos, y toda ella es mejorable. Sin duda, una bombilla medio fundida.

Título original: The Current War
Dirección: Alfonso Gomez-Rejon
Guion: Michael Mitnick
Fotografía: Chung Chung-hoon
Música: Danny Bensi, Saunder Jurriaans
Reparto: Benedict Cumberbatch, Michael Shannon, Nicholas Hoult, Katherine Waterston, Tom Holland, Tuppence Middleton, …
Fecha de estreno: 10/01/2020
País: Estados Unidos. Duración: 107′. Género: Drama.
Distribución: Flins y Pinículas. Cines: 90. Tráiler

Sinopsis: explica la historia de la guerra por iluminar los Estados Unidos que aconteció a finales del siglo XIX entre Thomas Edison y George Westinghouse (finalmente, también, con Nikola Tesla).

El dos veces nominado a los Premios Emmy por su trabajo en American Horror Story, Alfonso Gomez-Rejon, dirigió en 2017 esta película que, primero se presentó con un montaje supervisado por Harvey Weinstein pero que, tras la disolución en 2018 de The Weinstein Company, el director realizó una nueva versión definitiva que llega ahora. No se sabe si la primera versión era mejor o peor, pero esta segunda es fallida en su ejecución y explicación de los hechos. 

Gomez-Rejon y su equipo técnico opta para dar un tono épico al film, producido por Martin Scorsese, por cierto, y Timur Bekmambetov (Ben-Hur, 2016), y una puesta en escena muy digital que le quita toda credibilidad al argumento. Asimismo, las actuaciones, los escenarios y las secuencias se ven muy forzadas y poco naturales que no ayudan a entrar en una historia que, aparentemente, puede ser muy interesante, pero que no acaba de ser redonda su exposición de los hechos. Contiene algunas frases para enmarcar que quedan como pegote en un guion flojo y poco atrayente.

Cumberbatch y Shannon tampoco es que estén excelentes en sus papeles rivales, ni tampoco Tom Holland. Katherine Waterston y Nicholas Hoult destacan más, pero no suficiente como para levantar un film que parece una bombilla a punto de fundirse. No obstante, en su parte de ambientación no decepciona y contiene elementos interesantes pero, en general, sus 107 minutos acaban siendo aburridos y mal explicados.

Lo bueno: algunas frases para enmarcar y el contexto de finales de siglo XIX.
Lo malo: todo parece irreal, forzado, innecesariamente épico y mejorable en cuanto a actuaciones.

Nota: 5/10