Érase una vez…

‘Érase una vez…’ ambiciona ser el inicio de una aventura apasionante, pero se convierte en un drama aburrido e insípido.

Título original: Come Away
Dirección: Brenda Chapman
Guion: Marissa Kate Goodhill
Música: John Debney
Fotografía: Jules O’Loughlin
Reparto: Angelina Jolie, David Oyelowo, Michael Caine, Gugu Mbatha-Raw, David Gyasi, Anna Chancellor, Clarke Peters, Jordan A. Nash, …
Fecha de estreno: 27/11/2020
País: Estados Unidos. Duración: 94 min. Género: Fantástico, Aventuras.
Distribuidora: DeaPlaneta. Cines: 166. Trailer.

Sinopsis: explica la historia de Alicia y Peter, dos hermanos que intentaran salvar a sus padres de una espiral de desesperación hasta que, finalmente, deban elegir entre su hogar o su imaginación, convirtiéndose así en los icónicos personajes del País de las Maravillas y de Nunca Jamás.

Una de las creadores de El Príncipe de Egipto y Brave, Brenda Chapman, da el salto al largometraje en solitario para adentrarnos en el drama familiar que dio origen a los icónicos personajes de Alicia en el País de las Maravillas y Peter Pan. Por lo que sugería el trailer y el cartel, Érase una vez… pretende ser el origen de una de las aventuras inolvidables que ambos vivirán en el futuro. Sin embargo, Chapman decide adentrarse más en el drama familiar con la desesperación de unos padres por la pérdida de su hijo mayor y las dificultades económicas en las que vivieron.

De este modo, en esta película no se van a encontrar una aventura apasionante a la altura de las de Alicia en el País de las Maravillas o Peter Pan. Justo al contrario. Chapman explica, desde los ojos de la niñez, como se vive la pérdida de un hermano mayor y, por consiguiente, cómo pueden ayudar ambos a refutar el destino de la familia. Sin embargo, como infantes están llenos de imaginación, ya sea en horas del té imaginarias o luchas contra piratas. De esta manera, ambos deberán decidir qué hacer: si quedarse con su familia en una situación psicológica y económicamente complicada, o dejarse llevar por sus sueños y sus imaginaciones y vivir su propia vida. En cierto modo, la película invita a reflexionar sobre todas estas cuestiones que pequeños, con ayuda de los adultos, deberán pensar.

No obstante, y como ya se puede intuir, no estamos ante un film de aventuras sino más bien en un drama familiar visto desde la infantez que, además, no regala ningún momento apasionante o remarcable. Por consiguiente, se convierte en una película descafeinada, insípida, aburrida y muy olvidable, sin nada que subrayar más allá de la música de John Debney y el carisma de los protagonistas.

Lo bueno: la música.
Lo malo: no convertirse en una aventura y quedarse en un mero drama insípido.

Nota: 5/10

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