Sin Señas Particulares

‘Sin Señas Particulares’ es demoledor drama con tintes de thriller sobre la desesperación de una madre y la desaparición de un hijo.

Título original: Sin Señas Particulares
Dirección: Fernanda Valadez
Guion: Astrid Rondero, Fernanda Valadez
Música: Clarice Jensen
Fotografía: Claudia Becerril Bulos
Reparto: Mercedes Hernández, David Illescas, Juan Jesús Varela, Ana Laura Rodríguez.
Fecha de estreno: 27/11/2020
País: México. Duración: 99 min. Género: Drama.
Distribuidora: Wanda Visión. Cines: 11. Trailer.

Sinopsis: explica la historia Magdalena, una madre que no sabe nada de su hijo en meses desde que se fue de su pueblo para cruzar la frontera de los Estados Unidos e ir a Arizona. Las autoridades lo dan por muerto y ella se empeña en ir a buscarlo, cruzando todo México y pasando por zonas desérticas y de alta tensión.

Uno de los dramas de la Historia de la Humanidad siempre ha sido el conflicto fronterizo. Las barreras y los muros que separan países han consistido en temas controvertidos que, innecesariamente, han ocasionado horror y violencia. Este drama es el que Fernanda Valadez retrata en su notable ópera prima. La mexicana convierte su cortometraje 400 maletas en un largometraje de 99 minutos en el que ahonda todavía más que en el corto en el conflicto fronterizo de Mexico-Estados Unidos. Sin embargo, no le interesan los intereses geopolíticos que puedan haber detrás sino el drama y el horror que su existencia crean. Así, Valadez construye una historia demoledora sobre la desesperación de una madre, Magdalena, por encontrar a su hijo. Paralelamente, explica la historia de Miguel, un chico deportado directamente de Estados Unidos el cual regresa a casa sin encontrar a su madre. Las dos muy bien interpretadas por Mercedes Hernández y David Illescas, respectivamente.

Ambas historias están tratadas con sumo cuidado y detalle, siendo la de Magdalena la protagonista. Además, ambas tratan el dichosos conflicto fronterizo de dos maneras diferentes pero que, en realidad, las dos se reducen al mismo sufrimiento: la pérdida. No obstante, se trata de una pérdida no confirmada, es decir, nada los certifica que el hijo y la madre hayan fallecido, con lo cual, todavía es más doloroso porque dentro del sentimiento de pérdida existe un rayo de esperanza. Una esperanza que te come por dentro pero que, de alguna modo, te ayuda a seguir buscando y a no tirar la toalla. Por eso, un final fácil sería el que las autoridades quieren conseguir: dar por muerto al ser querido. Aquí es donde Valadez también incide, denunciando al sistema, entre otras posibles lecturas.

Al final, la película acaba siendo el viaje, por un lado, de esta madre en busca de su hijo desde Guanajuato hasta el norte de México. Y, por otro, el chico que regresa de Estados Unidos para volver a asentarse a su país natal y camina hasta su casa o chabola. Se debe remarcar aquí que ambas historias están acompañadas o, más bien dicho, enmarcadas por una fotografía excelente. Sin duda, el film regala unos planos para enmarcar que acaban redondeando el excelente trabajo de la directora, la cual sabe tensionar al espectador y mantener su atención en todo el relato.

Lo bueno: como logra pasar del drama social al thriller con tensión e intriga para mantenerte pegado a la butaca.
Lo malo: el tono fantástico y místico del epílogo.

Nota: 8,5/10

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