El Juicio de los 7 de Chicago

‘El Jucio de los 7 de Chicago’ es un notable drama judicial, con sello ‘sorkiniano’, que desprende elegancia, humor y denuncia.

Título original: The Trial of the Chicago 7
Dirección: Aaron Sorkin
Guion: Aaron Sorkin
Música: Daniel Pemberton
Fotografía: Phedon Papamichael
Reparto: Eddie Redmayne, Sacha Baron Cohen, Mark Rylance, Frank Langella, Joseph Gordon-Levitt, Jeremy Strong, John Carroll Lynch, …
Fecha de estreno: 16/10/2020.
País: Estados Unidos. Duración: 129 min. Género: Drama.
Distribuidora: 
Netflix. Trailer.

Sinopsis: explica la historia del juicio en el que siete individuos fueron juzgados tras ser acusados de conspirar en contra de la seguridad nacional tras unos enfrentamientos acaecidos durante la Convención Demócrata en Chicago en 1969.

Estamos ante una de esas películas que alcanzan mucha popularidad por quien la dirige y, en los tiempos actuales, por qué plataforma se estrena. Nadie puede perdérsela. Hay que verla, sobre todo, en los cines. Y, en algunas ocasiones, este ‘hype’  involuntario puede hacértela odiar o amar. Sin embargo, por mucho que la película, que nos atañe aquí, sea de este estilo, El Jucio de los 7 de Chicago acaba siendo un notable y más que recomendable drama judicial. Puede gustar más o menos, o puedes encontrarle más o menos fallos. Pero, el trabajo de dirección y guion, a cargo de Aaron Sorkin, y el elenco actoral te obligan a adorar y aplaudir semejante creación. Almenos a reconocer que estamos ante una película bien dirigida, con un guion frenético, unas interpretaciones soberbias, una música precisa, y un montaje idóneo.

En pocas palabras, El Juicio de los 7 de Chicago es una película impecable que, además de todo lo anteriormente comentado, provoca un cúmulo de emociones en el público. Desde la rabia e indignación hasta la emoción y diversión. De hecho, desde el primer momento empatizas con los personajes y el drama que representa tal situación. La naturalidad de Eddie Redmayne (Tom Hayden), la comicidad de Sacha Baron Cohen (Abbie Hoffman) y Jeremy Strong (Jerry Rubin), la elegancia de Mark Rylance (William Kunstler) y la frustración de Yahya Abdul-Mateen II (Bobby Seale) chocan frontalmente con la animadversión de Frank Langella (Julius Hoffman) y la frialdad de Joseph Gordon-Levitt (Richard Shultz). Como se puede observar, los adjetivos aquí utilizados van en consonancia con lo que se representa en pantalla porque la película deja claro de qué parte está. Desde un principio, la denuncia de Sorkin ante la representación de este polémico juicio queda marcada y remarcada: la corrupción y el descaro a la hora de juzgar y saltarse la ley camparon a sus anchas, en ese momento de 1969, y solo se trataba de buscar culpables. Algo que ya nos enseñó este mismo año Clint Eastwood con su Richard Jewell.

Aun así, aunque el film notifica y sentencia demasiadas veces quienes son los buenos y los malos, y termina de una manera facilona, al fin y al cabo, lo que ha pretendido Sorkin es llevar el juicio a la pequeña pantalla (ojalá verla en el cine), representarlo tal y cómo fue, y darle esa popularidad que, quizás, se merece. En cualquier caso, pese a que al final te dejas llevar por las emociones, El Juicio de los 7 de Chicago acaba siendo toda una lección de buen cine, no solo por el aspecto técnico, sino por todo lo que transmite y simboliza. 

Lo bueno: todo el aparato técnico, sobre todo, los diálogos y el montaje y, por supuesto, Frank Langella, el nuevo mejor/peor villano.
Lo malo: su conclusión desentona con el resto del film pero lo negativo sería que dicha corrupción judicial siga existiendo actualmente.

Nota: 8’5/10

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