Cobertura del We Are One: A Global Film Festival

Del 29 de mayo al 10 de junio se celebra la 1ª edición del We Are One: A Global Film Festival, un certamen online que impulsó el Tribeca Film Festival con Youtube. De este modo, y junto con la colaboración de 21 festivales de cine de todo el mundo, se proyectan en abierto contenidos audiovisuales que dichos festivales tenían en su programación. Desde largometrajes hasta cortometrajes, pasando por charlas didácticas y documentales. Un festival 100% online. En Cinezin hemos decidido ver algunos de sus contenidos que a continuación podéis consultar a modo de cobertura de festival (¿la nueva realidad a partir de ahora?).

—Artículo en constante actualización—

Largometrajes

Electric Swan (Festival de Venecia, 2019)

Curioso mediometraje dirigido por Konstantina Kotzamani (Grecia, 1983) donde nos muestra con gran soltura y elegancia las particulares situaciones de unos  personajes solitarios e irreverentes. Su puesta en escena es pausada, con planos largos y estáticos, pero que mantienen un ritmo muy intrigante. La fotografía establece unos colores muy vivos y una imagen nítida que causa una estética moderna pero al mismo tiempo intemporal.

Los diálogos son escuetos, comunican y crean misterio a la vez; al igual que las elipsis y la sutil pero efectiva música, que llegados a cierto punto de la película, contrasta perfectamente. Es un filme de sensaciones, de empatía y desagrado, de ternura y arrogancia, de humildad y prepotencia. Pero de pronto es mágica, es fantasía, quieres ver más y es cuando acaba.

Lo bueno: El interés que producen los personajes y el no saber qué puede pasar.
Lo malo: Si logra engancharte, se te hará terriblemente corto.

Nota: 6/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

 

Crazy World (Festival de Toronto, 2020)

Crazy World es una película muy particular que hay que valorar dentro de su contexto sociocultural. Está filmada con cámara en mano, con una estética muy amateur que logra transmitir una espontaneidad y una frescura muy interesante. Está ambientada en una población de Uganda donde se puede apreciar desde dentro la manera en la que viven y conviven sus habitantes; desde sus condiciones habitacionales, su calidad de vida y hasta sus formas de entretenimiento.

Visualmente es atractiva en muchos sentidos, pues conjuga una estética aparentemente documental, junto a unos efectos especiales propios de la serie B y elementos tipográficos que emulan estar dentro de un videojuego. Incluso añade recursos como la ruptura de la cuarta pared, siendo consciente la propia película de que es un filme en sí mismo, realizado para entretener y comerciar con ella y que intenta evitar su difusión pirata. Sumado a todo esto, el largometraje cuenta con un narrador omnisciente que guía y describe los acontecimientos que se muestran en el metraje; haciendo uso del sarcasmo, el humor, la crítica social y guiños a la cultura popular tanto política, pero sobre todo, cinematográfica.

En todos los sentidos, Crazy World es una producción sumamente admirable, hecha con las manos y el corazón, con el único objetivo de entretener y mostrar otras maneras de hacer cine. Nabwana IGG, su realizador, ejerce gran parte de las labores en la producción de esta película, demostrando mucha destreza y talento para emprender esta obra con los recursos de los que dispone.

Lo bueno: Su naturaleza humilde y el entusiasmo de su reparto.
Lo malo: Puede resultar repetitiva, confusa y tediosa en algunos momentos.

Nota: 6/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

 

Late Marriage (Festival de Cine de Jerusalén, 2001)

Drama muy intimista, realizado con una interpretación actoral apabullante, nos deja ver desde dentro las dificultades que puede tener una familia cuando uno de sus integrantes no quiere seguir las costumbres establecidas por la sociedad a la que pertenecen.

Su estética sorprende por su naturalidad, utilizando planos estáticos omniscientes que permiten ver lo que sucede desde un punto de vista más objetivo. Es un filme que no busca destacar a nivel técnico, pero sí a nivel interpretativo. Sus escenas son sumamente íntimas, intrafamiliares, que muestra cómo viven los personajes sus conflictos, la cotidianidad, el amor, las costumbres y los compromisos idiosincrásicos. Destaca las escenas de amor entre los protagonistas y la belleza con que la viven su relación pese a los obstáculos. Así mismo, la resignación, la empatía y la reflexión están presente en el crecimiento personal de los personajes.

Late Marriage, es asomarse a las costumbres y realidades de otras sociedades, recordar que el amor es como es y se da como se da, no importa la cultura o la edad. Se trata de elegir por ti mismo y no dejarse imponer la vida que los demás esperan de ti.

Ver aquí.

Nota: 8/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

 

Ticket Of No Return (Festival de Berlín, 1979)

Película de 1979 dirigida por Ulrike Ottinger, que nos presenta cómo es nueva vida de una mujer tras mudarse a la ciudad Berlín.

Es audiovisualmente estimulante, seductora, atractiva, absurda, y en algún sentido inspiradora y sugerente. Por momentos puede recordar a Twin Peaks o a vídeos de Lady Gaga, con ambientes y situaciones extravagantes y oníricas.

La capacidad del director de contar situaciones sin necesidad de tantos diálogos es verdaderamente brillante, con un guion bien trabajado, con actuaciones muy bien caracterizadas y con ciertas formas teatrales. La banda sonora por si sola es un viaje que lleva y trae, acompaña los acontecimientos y los dota de más surrealismo.

La protagonista está constantemente abstraída y es imposible no preguntarse qué le puede estar pasando por la cabeza. Así mismo, ella provoca situaciones delirantes que lleva al espectador por un viaje lisérgico que embriaga e hipnotiza.

Por último, ver un barco en forma de ballena, los reiterados espejos mojados y demás imágenes estrambóticas, hacen que esta obra sea de culto y representativa del cine moderno alemán.

Ver aquí.

Nota: 7’5/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

 

Detrás de la montaña (Festival de Guadalajara, 2018)

Película dirigida por el mexicano David R. Romay, quien presenta una historia llena de drama, ternura y angustia.

Un joven que vive junto a su madre, trabaja en un centro mecanográfico donde conoce a una chica de quién está enamorado. Tras un trágico suceso, decide emprender un viaje en busca de venganza, lo que supondrá un relato con una carga dramática muy importante, aderezado con una sensación de angustia durante todo el filme, pero alivianado con momentos de ternura e inocencia. Las actuaciones son muy naturales, probablemente de actores no profesionales, pero que aun así proyectan una interpretación contundente.

La puesta en escena es muy realista, sustentada con cámara en mano, con iluminación, locaciones y vestuarios bastante acertados. Esto mismo, causa una sensación de intemporalidad que funciona perfectamente y que dota al filme de personalidad.

Cómo he mencionado en otras reseñas, el cine latinoamericano tiene una mirada única y fresca, con una cantidad de historias muy interesantes a descubrir.

Ver aquí.

Nota: 7’5/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.


Cortometrajes

Bird Karma (Festival Annecy, 2018)

Corto muy interesante sobre un pajáro que come peces grises hasta que un día se topa con un pez nuevo que nunca ha visto. Sin embargo, este pez es mágico y brilla, por lo que se convertirá en su obesesión y tratará de comérselo. El director y creador de este tierno y muy interesante cortometraje es William Salazar, quien ha trabajado en películas de animación de Dreamworks como El Príncipe de Egipto o Kung Fu Panda 2, entre otros proyectos.

Bird Karma es un pequeño relato sobre el peligro de las obsesiones, en este caso encarnadas en los pensamientos y acciones de un pájaro, extrañamente dibujado. El hecho de querer conseguir nuestras impuestas obcecaciones no siempre puede conllevar consecuencias positivas, por mucho que ese objetivo sea bonito o atraiga. Asimismo, el fenómeno de la venganza está presente en este relato de 4 minutos perfectamente animado que puede tener diversas lecturas.

Ver aquí.

Nota: 6’5/10

Escrita por Arnau Roura.

 

Marooned (Festival Annecy, 2020)

Inevitablemente, este corto recuerda a la maravillosa película de Pixar, Wall-E. Esto es así porque el personaje principal es un robot que se ha quedado encallado en una base lunar abandonada, y desea volver a la Tierra: ese planeta verde y azul que se ve desde el espacio. Además, este robot conoce a otro mientras explora la zona en la que se encuentra y tendrán que colaborar juntos en su proyecto para viajar a la Tierra.

El relato de casi 8 minutos está a cargo de Andrew Erekson, responsable de la animación de películas como Hotel Transylvania, Trollhunters o Home, y en él se exponen valores como el trabajo en equipo, la búsqueda de oportunidades, la realización de objetivos, el sacrificio y la ayuda mutua. Asimismo, contiene instantes cómicos que acaban por redondear el relato interesante, entretenido y divertido, con una animación más que excelente.

Ver aquí.

Nota: 7’5/10

Escrita por Arnau Roura.

 

The One-Minute Memoir (Festival Annecy, 2020)

Cortometraje de animación estadounidense que compila historias cortas realizadas por diferentes autores y dirigido principalmente por Joan C. Gratz, quien además se encarga de la producción y edición.

En cada una de las historias se pueden ver situaciones absurdas, graciosas o existenciales, resultando ser una pieza muy interesante y diversa en cuanto a estilos y técnicas de animación. Precisamente por esto es visualmente atractiva y curiosa, pues recuerda constantemente a referentes artísticos icónicos de la historia y la cultura popular o, por qué no, a la parte más infantil y desenfadada de cada espectador. La música dirigida por Judith Gruber-Stitzer acompaña perfectamente cada secuencia y que crea una armonía en todo el metraje.

Ver aquí.

Nota: 6/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

 

No One Left Behind (Festival de Venecia, 2019)

Corto relato dirigido por el mexicano Guillermo Arriaga, que deja ver una situación de duelo familiar ante la pérdida de un ser querido. La historia no se centra tanto en el drama, sino en el estado de reflexión que causa en algunos personajes. Se puede apreciar el contraste cultural ante este suceso entre los intervinientes, se enmarca en un tono sumamente solemne y pausado. Se pone en el tapete la doble moral que existe en tantas circunstancias de la vida y lo paradójico en que puede convertirse, lo absurdo que evoluciona a un sin sentido y la profunda decepción que todo esto genera como resultado. 

Es una historia humilde, técnicamente impecable y correcta; con silencios incómodos que están dirigidos a la reflexión, no solamente social, sino sobre todo política; con un claro mensaje de justicia y humanidad. El honor no es suficiente para sostener la idiosincrasia.

Ver aquí.

Nota: 6/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

 

Inabe (Festival de Tokio, 2013)

Cortometraje japonés de 35 minutos dirigido por Koji Fukada, que nos cuenta la visita de Naoko y su bebé a su familia después de 17 años de ausencia. En este reencuentro comparte recuerdos de la infancia con su hermano Tomohiro, quien siempre ha sido un hombre con una vida más rural y local.

En la historia se es testigo de pausadas conversaciones entre los hermanos, con esa solemnidad y respeto que caracteriza a los japoneses. Hablan de sus anécdotas de la infancia, se cuestionan entre sí por qué ella se fue y por qué él se quedó. Mientras los personajes hablan van recorriendo diferentes lugares del pueblo, desenterrando objetos escondidos en su juventud.

Técnicamente, el metraje es sencillo, correcto, pero que consigue envolver al espectador en su atmósfera, en su ritmo. Y esto se consigue, en parte, por la ausencia de banda sonora, lo que permite al observador  abstraerse en los acontecimientos de la historia.

El cortometraje repentinamente muestra un detalle que nos hace intuir que algo más está pasando y de lo que no se es consciente; eso lleva al espectador hacia la conclusión del recorrido junto a un giro final que le da otro sentido a lo narrado hasta ahora y que produce un profunda reflexión acerca de la vida.

Ver aquí.

Nota: 5’5/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

 

La Siesta / The Nap (Festival de Cannes, 2019)

Desconcertante cortometraje argentino, dirigido por Federico Luis Tachella y que desde el primer momento llama la atención al mostrar una imagen poco usual en el cine. Es un relato muy curioso sobre la intimidad de las personas, dotado de esa pincelada latinoamericana tan característica y llamativa.

Es una historia muy breve que a simple vista puede parecer no contar nada, que genera la sensación de querer ver un poco más sobre estos personajes para empezar a comprender este entorno tan peculiar.

Visualmente es impresionantemente sencillo, pero con imágenes muy intrigantes a la vez que conmovedoras y con un halo de ternura, suficientes para adentrarte en la realidad que se muestra escuetamente.

Ver aquí.

Nota: 6/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

 

Pamparim / Butterflies (Festival de Cannes, 2019)

Cortometraje israelí de apenas 8 minutos que muestra una situación muy particular y que deja entrever un drama familiar. Un hombre mayor es llevado por su hijo a dar un paseo en coche y se detienen en medio de la carretera para apreciar una manifestación de la naturaleza que sorprende al muchacho, mientras que el padre actúa de forma confusa.

Pese a su corta duración, poco diálogo y pocas escenas,  se intuyen más lecturas de las que aparenta. Las miradas del hijo al padre, su buen humor y condescendencia, siembran hipótesis de lo que puede estar pasando. Al final deja más preguntas que respuestas, consiguiendo una sensación de cierta angustia y tristeza.

Técnicamente es sencilla, con planos básicos, banda sonora de ambiente y con actuaciones muy naturales que pueden llegar a conmover.

Ver aquí.

Nota: 6/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

 

Dirty Laundry (Festival de Macao, 2020)

Desenfadado cortometraje que cuenta la travesía de dos chicos a la hora de deshacerse de una antigua lavadora y que, por algún motivo, se les dificulta incomprensiblemente.

La historia es visualmente atractiva, con una puesta en escena moderna pero sencilla, con secuencias cómicas, diálogos ocurrentes y joviales. Es casi una road movie, pero caminando; acompañada por una música que transmite aventura y graciosidad.

El final es desconcertante, que aunque funciona, sugiere un cliché sexista que desentona con la propuesta inicial, que prometía ser una historia irreverente y más apegada a los tiempos de hoy en día.

Ver aquí.

Nota: 5/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

 

Forever’s Gonna Start Tonight (Festival de Nueva York, 2011)

En 16 minutos de metraje, la directora Eliza Hittman nos cuenta una historia bastante anodina que destaca más por su puesta en escena.

La historia cuenta la vivencia de una chica que se muestra aburrida y fastidiada de su hogar, así que decide salir a distraerse con su amiga en una discoteca donde suena un temazo musical emblemático de los primeros años de la década del 2000, que se convierte en la banda sonora perpetua del cortometraje.

La estética recuerda a un videoclip musical, de estilo juvenil pero con un matiz muy indie que resulta atractivo. La inserción de la música es muy interesante y le da un toque bastante desenfadado y moderno al montaje.

El final resulta desconcertante y deja la sensación de no haber visto nada importante ni trascendental, tan solo un relato curioso sobre una chica y su amiga, y como los agobios de la edad pueden llevar a tomar decisiones moralmente irresponsables.

Ver aquí.

Nota: 6/10

Escrita por Gabriel Bonanni Caldeira.

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